Lun. Dic 5th, 2022

Nostalgia Sueca: Roxette en Córdoba

 

Anoche el Orfeo Superdomo recibió a una artista internacional. El paso de Roxette por Córdoba…

Habían vuelto el año pasado tras 18 a la Capital de Córdoba. En ese  momento lo vivido fue tan intenso que tuvieron que volver. Un Orfeo Superdomo con buen número de gente se preparó para revivir viejos y buenos tiempos. A continuación, lo mejor.

Mucha gente de todas las edades se veía este jueves merodeando el Orfeo Superdomo de la ciudad de Córdoba, sólo que las juventudes de los 90 se notaban por excelencia del resto. Es que volvía a Córdoba el dúo sueco más famosos de la historia del pop para renovar ese vinculo con sus seguidores, que una vez que habían entrado al show y al escuchar los primeros acordes, no podían creer que Roxette estuviese allí.

Un poco más tarde de la hora señalada el griterío comenzó cuando se apagaron las luces. Empezó el show “Traveling” con un mapamundi lleno de flores de fondo. el tema Dressed for Success, continuó con Sleeping in my car,  The Big L, luego de un “thank you” y de asegurar: “Es nuestra segunda vez en un año. Veo muchas caras familiares”, el cantante y guitarrista Per Gessle, la ovación se dio cuando dijo que iban a tocar “las canciones favoritas de todos”. Marie Fredriksson, de impecable negro, vestida de cuero de pies a cabeza, asentaba con la cabeza y estaba menos movediza, por cuestiones lógicas.

Calidos, y con buen manejo del público, Marie Fredriksson y Per Gessie guiaron a los presentes para dar un show inolvidable y para quedarse más de una vez sorprendidos con el público de Córdoba, cuando coreaba todo lo que entonaban y hasta lograban afinar esas siete mil almas temas como It must have been love, Peerfect day, y continuó con casi todos los éxitos de ellos. Así se escucharon Fading like a flower, It Must Have Been Love, Dangerous, Joyride, It`s Possible,  entre otros, como también temas de su último CD Charm School She`s got nothing on.

 

Viejos son los trapos

En ningún momento del show parecieron cansados ni nada por el estilo. Sino más bien cantando  cada tema con más pasión que el anterior. Profesionalismo y entrega son las características del show. Las banderas suecas y argentinas se mezclaban entre los presentes que llevaron la fiesta con los globos de colores que volaban cerca del final. Ellos, los de azul y amarillo, en cada tema lento hacían poner la piel de gallo. El telón se cae y están las estrellas y luego los colores. Una puesta en escena demasiado interesante. Y ella ahí. Recuperándose  del cáncer cerebral que no le impidió –como diría ella hace un tiempo – olvidarse de ninguna canción.

Constantemente fue un mimo a la gente tras otro. Cuando al momento de presentar a la banda el guitarrista de la misma hizo un riff de “De música ligera” de Soda Stereo.

Spending my time, The Look, Listen To your Heart y Church of your fueron los últimos temas de la noche. Allí, con esos temas que antes explotaban las radios, y que ahora están en vivo, las parejas se enamoran. Se miran, se dejan llevar, se quitan las dudas, las semanas, son ellos y ellos –muchos- los que se criaron o crecieron con Roxette. En el escenario Roxette, que en un momento frena el último tema, escucha el coro cordobés. Es como que pide a esas caras familiares que hagan lo que están haciendo. Ellos implícitamente, lo hacen. Saben que así logran que Roxette esté más vivo que nunca.

 

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